Para reducir las citas no presentadas necesitas tres cosas: un recordatorio automático que llegue a tiempo (normalmente entre 24 y 48 horas antes), una forma fácil de cancelar o cambiar la cita y una política de cancelación que el cliente conozca antes de reservar. Con eso atacas el olvido, que está detrás de muchas ausencias, y conviertes los plantones en huecos que todavía puedes volver a llenar.
Aquí tienes cómo montarlo paso a paso, qué decir en el mensaje, qué puedes enviar por WhatsApp sin problemas con el RGPD y cómo cambia la cosa en una consulta de psicología, un centro de fisioterapia o una peluquería. Pero antes, calcula cuánto te está costando.
Cuánto dinero pierdes con las citas que no se presentan
Una cita que no se presenta es una hora que reservaste, que no ofreciste a nadie más y que ya no vas a recuperar.
Ejemplo: una psicóloga con 30 sesiones a la semana a 60 € y dos pacientes que no aparecen cada semana pierde 120 € semanales. Al año son 6.240 €, unos 520 € al mes. En una peluquería con un ticket medio de 45 € y cuatro ausencias a la semana, la cuenta sale así: 180 € semanales, 9.360 € al año.
Haz la cuenta con tus números: citas a la semana × porcentaje de ausencias × ticket medio × semanas de trabajo al año. Si no sabes tu porcentaje de ausencias, apunta durante dos semanas cuántas citas tienes y cuántas fallan sin avisar.
Por qué la gente no se presenta a su cita
En recepción se oyen siempre las mismas explicaciones:
- Se le olvidó. La cita se pidió hace tres semanas y nadie se la recordó.
- No sabía cómo cancelar. Llamar le daba apuro o el teléfono comunicaba, así que no hizo nada.
- Le surgió algo y pensó que no importaba. Nadie le explicó que esa hora se queda vacía.
- Se confundió de día o de hora. Lo apuntó mal o le dieron la cita de palabra.
- Ya no lo necesitaba. El dolor se le pasó o encontró hueco en otro sitio.
El recordatorio ataca la primera, la segunda y la cuarta. La política de cancelación ayuda con la tercera. La última no la vas a eliminar, pero si el cliente cancela con tiempo, al menos puedes recolocar el hueco.
Cómo montar recordatorios automáticos que funcionen
Cuándo enviarlos
No hay un momento perfecto para todos. Depende de con cuánta antelación se pidió la cita y de lo que tardas en llenar un hueco. Esta tabla es un punto de partida orientativo:
| Situación | Primer aviso | Segundo aviso |
|---|---|---|
| Sesión semanal fija (psicología, fisioterapia) | 24–48 h antes | No suele hacer falta |
| Cita pedida con más de dos semanas de antelación | Al reservar (confirmación) | 48 h antes |
| Servicio largo (color con mechas, tratamiento de 2 h) | 48 h antes | La mañana del mismo día |
| Primera visita de un cliente nuevo | Al reservar, con la dirección y cómo llegar | 24 h antes |
| Cita a primera hora (9:00) | La tarde anterior | — |
La regla práctica: el aviso tiene que llegar con margen suficiente para que, si el cliente cancela, puedas ofrecer el hueco a otra persona. Un recordatorio dos horas antes sirve para que no se olvide, pero no para recolocar la cita.
Qué decir en el mensaje
Corto, con los datos justos y con una salida clara si no puede venir. Un buen recordatorio lleva:
- El nombre del negocio, para que sepa quién escribe.
- Día y hora, sin ambigüedad: «martes 14 a las 17:30».
- Con quién es la cita, si sois varios profesionales.
- Cómo cancelar o cambiarla: responder al mensaje, un teléfono o un enlace.
- La política de cancelación en una línea, si la tienes.
Ejemplo para una peluquería:
Hola, Carmen. Te recordamos tu cita en Peluquería Nerea el jueves 16 a las 10:00 con Marta (color y corte). Si no puedes venir, responde a este mensaje y te buscamos otro hueco. Gracias.
Ejemplo para una consulta de psicología, sin ningún detalle de la terapia:
Hola, Javier. Te recordamos tu cita del lunes 13 a las 18:00 en la consulta de Elena Ruiz. Si necesitas cambiarla, responde a este mensaje o llama al 600 000 000.
Fíjate en lo que no aparece en el segundo: ni «terapia», ni el motivo de consulta, ni nada que revele por qué va. Cualquiera puede leer una notificación en la pantalla bloqueada de un móvil.
Email o WhatsApp
El email deja constancia y sirve para mandar la confirmación con la dirección o las condiciones, pero hay clientes que no lo miran a diario. WhatsApp se lee antes y se contesta más fácil, por eso encaja mejor para el aviso de 24–48 horas. Lo práctico es combinar los dos. Y que sea automático: si depende de que alguien de recepción se acuerde, el día que hay lío no se envía.
Ponle fácil cancelar
Parece contradictorio, pero cuanto más fácil es cancelar, menos citas se pierden del todo. Un cliente que cancela el día antes te deja un hueco que puedes llenar; uno que no se atreve a llamar, simplemente no viene. Acepta cancelaciones respondiendo al mensaje y, si tienes reservas online, deja que la persona cambie la cita desde el enlace. Si aún no las tienes, aquí explicamos cómo montar reservas online en tu negocio.
Recordatorios por WhatsApp y RGPD: qué puedes enviar
Conviene separar dos tipos de mensaje, porque la ley los trata de forma distinta.
El recordatorio de una cita ya pedida
Cuando un cliente reserva, te da su teléfono o su email para que gestiones esa cita. Recordársela forma parte del servicio que ha contratado; no es publicidad. La base legal habitual es la ejecución del contrato (artículo 6.1.b del RGPD). Aun así, tienes que informarle al recoger sus datos de que los usarás para avisarle de sus citas, y usar solo el número o el email que te haya dado.
Si trabajas con datos de salud (psicología, fisioterapia, nutrición), la guía de la AEPD para profesionales del sector sanitario aclara varios puntos:
- Puedes usar el teléfono que te dio el paciente para recordarle una cita, sea con una llamada, un SMS o un mensaje instantáneo.
- El mensaje tiene que ir solo al paciente, nunca a un grupo, aunque el paciente esté en él.
- Debe llevar la mínima información para identificar la cita (día, hora, centro), sin mencionar síntomas, enfermedad ni tratamiento.
- Al recoger los datos de contacto tienes que informar de que se usarán para esto y, si usas mensajería instantánea, ofrecer siempre medios de comunicación alternativos.
- La AEPD advierte de que, según la seguridad de cada aplicación, puede no ser aconsejable comunicarse por mensajería instantánea, sobre todo con datos sensibles. Usa WhatsApp para lo logístico: citas, cambios y cancelaciones.
Promociones, ofertas y «hace tiempo que no vienes»
Un mensaje con un descuento, la oferta de un tratamiento nuevo o una invitación a volver ya es una comunicación comercial. Por email, SMS o WhatsApp la regula el artículo 21 de la LSSI: necesitas el consentimiento previo del cliente, salvo que ya sea cliente tuyo, hayas obtenido sus datos de forma lícita y le escribas sobre servicios tuyos similares a los que contrató. En ambos casos tienes que darle una forma sencilla y gratuita de oponerse, tanto al recoger sus datos como en cada mensaje. La propia AEPD cita los SMS y WhatsApp como medios equivalentes al correo electrónico a estos efectos.
Consecuencia práctica: no metas publicidad en el recordatorio. «Te recordamos tu cita del jueves… y este mes tienes un 20 % en mechas» ya es un mensaje comercial.
Esto es una orientación general, no asesoramiento legal. Revisa tu caso con tu asesor o con tu delegado de protección de datos, sobre todo si tratas datos de salud o vas a enviar campañas a tu base de clientes.
Política de cancelación y pago por adelantado
Los recordatorios reducen los olvidos. Para el resto ayuda que la cita lleve un pequeño compromiso. Las fórmulas más habituales:
- Plazo de cancelación. Por ejemplo, 24 horas. Cancelar antes no cuesta nada; después, se descuenta la sesión del bono o se cobra una parte.
- Pago por adelantado o señal. Útil en primeras visitas, sesiones largas y servicios que ocupan mucho tiempo, como un color con mechas.
- Condiciones para reincidentes. A quien falla dos veces sin avisar, le pides el pago al reservar la siguiente.
Si cobras por no presentarse o por cancelar tarde, hazlo bien: informa antes de que el cliente reserve, por escrito y con claridad, y que la cantidad sea proporcionada. La normativa de consumo exige información previa clara sobre las condiciones del contrato (artículo 60 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios) y considera abusivas, entre otras, las indemnizaciones que no se correspondan con los daños efectivamente causados (artículo 87.6). Antes de fijar cualquier penalización, revisa las condiciones con tu asesor.
En una consulta de psicología, el pago online por adelantado tiene además una ventaja práctica: la sesión queda cobrada y no hay que hablar de dinero al terminar, un momento incómodo en muchas consultas.
Qué cambia en psicología, fisioterapia y peluquería
Consultas de psicología
Las sesiones suelen ser semanales o quincenales, a la misma hora, y el riesgo es que la rutina se rompa: vacaciones, un cambio de turno, una semana mala. Un recordatorio 24–48 horas antes, con opción de cambiar, evita muchos malentendidos. El mensaje tiene que ser neutro y, si haces sesiones online, debe dejar claro que esa cita es por videoconsulta. Todo esto lo tienes en el software para psicólogos de Gremio Software: agenda con recordatorios automáticos, pagos online por adelantado, videoconsulta integrada y notas de sesión cifradas que solo ve su profesional.
Centros de fisioterapia
Dos situaciones típicas: el paciente que mejora y deja de venir sin avisar, y el que tiene un bono y no siente urgencia en cada sesión. Envía el recordatorio 24 horas antes y deja claro qué pasa con la sesión del bono si no avisa: si se descuenta o no. Lo explicamos en cómo gestionar bonos y packs de sesiones. El programa para fisioterapeutas lleva agenda por fisio y por box, recordatorios y bonos con descuento automático de sesiones.
Peluquerías
En peluquería el problema no es tanto la cita de 30 minutos como la de dos horas y media: un color con mechas bloquea a una profesional media mañana. Para esos servicios, manda el recordatorio 48 horas antes y otro la misma mañana, y valora pedir señal a clientas nuevas. En el software para peluquerías la agenda va por profesional y por puesto, y los recordatorios salen solos por email y WhatsApp.
Cómo saber si los recordatorios están funcionando
Mide antes y después. Sin números solo tienes impresiones.
- Tasa de ausencias: citas no presentadas sin aviso dividido entre citas totales del mes. Calcúlala el mes anterior a activar los recordatorios y los tres siguientes.
- Cancelaciones con aviso: es normal que suban. Es buena señal: son huecos que todavía puedes recolocar.
- Ausencias por cliente: si tres personas concentran la mitad de los fallos, el problema no es el recordatorio.
- Por día y franja: si los lunes a primera hora fallan más, adelanta ese aviso al fin de semana.
Errores típicos al poner recordatorios
- Enviarlos tan tarde que no da tiempo a recolocar el hueco.
- Mensajes largos, con publicidad o con información de salud.
- No dar ninguna forma de cancelar, o solo por teléfono y en horario de mañana.
- Escribir a pacientes desde el móvil personal del profesional y mezclar conversaciones.
- Tener la agenda en papel y los recordatorios en otro sitio: si cambias la cita y no actualizas el aviso, el cliente se presenta el día que no es.
Checklist para empezar esta semana
- Calcula cuánto pierdes con la fórmula de arriba.
- Escribe tu política de cancelación en dos líneas y ponla en la confirmación de la cita.
- Añade en tu cláusula informativa que usarás el teléfono y el email para gestionar las citas.
- Prepara dos plantillas: confirmación al reservar y recordatorio 24–48 horas antes.
- Activa el envío automático por email y WhatsApp.
- Apunta la tasa de ausencias de este mes y compárala dentro de tres meses.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo es mejor enviar el recordatorio de una cita?
Como punto de partida, entre 24 y 48 horas antes. Así el cliente tiene tiempo de cancelar y tú de ofrecer el hueco a otra persona. En servicios largos o citas pedidas con semanas de antelación, añade una confirmación al reservar o un segundo aviso.
¿Necesito el consentimiento del cliente para enviarle recordatorios de cita por WhatsApp?
Un recordatorio de una cita que el cliente ya ha pedido forma parte del servicio contratado, y la base legal habitual es la ejecución del contrato (art. 6.1.b RGPD). Debes informarle al recoger sus datos de que los usarás para avisarle y escribir solo al número que te dio. Si tratas datos de salud, el mensaje debe llevar la mínima información y nunca el motivo de la consulta. Revisa tu caso con tu asesor.
¿Puedo meter una promoción en el recordatorio de la cita?
Mejor no. Una oferta o un descuento es una comunicación comercial y, por email, SMS o WhatsApp, está sujeta al artículo 21 de la LSSI: consentimiento previo o relación contractual previa con servicios similares, y opción de baja sencilla y gratuita en cada mensaje. Mantén separados los avisos de servicio y la publicidad.
¿Puedo cobrar a un cliente que no se presenta a su cita?
Puedes fijar una política de cancelación o pedir señal, siempre que el cliente la conozca de forma clara antes de reservar y que la cantidad sea proporcionada. La normativa de consumo considera abusivas las indemnizaciones que no se corresponden con el daño causado. Revisa las condiciones con tu asesor.
Fuentes
Normativa revisada el 7 de octubre de 2026. Revisa tu caso con tu asesor.
- BOE — Reglamento (UE) 2016/679 (RGPD), art. 6.1.b
- BOE — Ley 34/2002 de servicios de la sociedad de la información (LSSI), art. 21
- AEPD — Guía para profesionales del sector sanitario (revisión octubre 2024)
- AEPD — Publicidad no deseada
- BOE — Real Decreto Legislativo 1/2007, Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (arts. 60 y 87)
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